6 errores que cometen los líderes: conversando con los equipos sin filtro

03/03/2020

Esta semana nos propusimos en Caramelo Escaso conversar con los equipos sin filtro. Hablamos con los colaboradores de todos los niveles de la organización cuyas tareas no implican liderar equipos pero si recibir instrucciones y acompañamiento de uno o, casi siempre, varios líderes de la organización. ¿Cómo los ven? ¿Cómo leen el rol de los líderes? 

Aquí les compartimos sus miradas y nuestra visión para impulsar la Cooltura desde el liderazgo, aprendiendo todos los días y  desde todos los niveles de la organización.

Esto esperan de los líderes: Isa nos cuenta.

“Cuando me preguntan por lo que significa un  líder, lo primero que se me viene a la mente es dirigir, guiar o encabezar algún grupo. Aunque no es perfecto, un líder es la persona que está comprometida en sacar adelante la misión de los proyectos inspirando y motivando al equipo de trabajo para lograrlo.

Se caracteriza por ser una persona honesta, por estimular a que los demás manifiesten sus propias opiniones y posturas. Suelen ser personas que piensan de manera estratégica y con visión futura”.

6 errores comunes que impactan el trabajo cotidiano:

Si bien los líderes gran parte del tiempo orientan, inspiran y direccionan a los equipos, es en sus pequeñas acciones cotidianas donde con mayor frecuencia comenten errores que pueden parecer pequeños o insignificantes y sin embargo ponen en riesgo la consolidación del equipo, visión compartida y unidad de propósito.

Aquí compartimos algunos, expresados en conversaciones sin filtro:

1. Dejar una instrucción a medias:  Si aún no tienes claro lo que me vas a poner a hacer, no me desconcentres de las tareas que sí estoy seguro que tengo que entregar.

Camilo nos contó un ejemplo clásico: “mi jefa me dice “mira, tenemos que hacer esto pero quizá no todavía, aunque mejor ve trabajando en el tema” y, a la media hora: ¿Ya lo tienes listo? ¡era para ya!” 

!Cuidado! La falta de claridad desorienta, desconcentra y desconecta a los equipos de trabajo. 

2. Explicar sin explicar:

Maria nos cuenta: “a veces mi jefe cree que todos entendemos lo que él entiende y nos dice “es super fácil” “eso no es sino que hagas esto…” sin tener presente el tiempo que el otro necesitará para dar cumplimiento a lo que se requiere y sin ser claro en las condiciones esperadas de la entrega.

¡Cuidado! pensar que todo se hace de manera fácil y rápida, sin tener presente si el equipo tiene la información suficiente, sin detenerse a preguntar ¿me has entendido? ¿necesitas algo de mi para lograrlo? suele llevar a los equipos a trabajar sin norte en tareas que luego a nadie le aportan o que cuando son entregadas están mal enfocadas y requieren reprocesarse. 

3. Nunca estar disponibles: Vincularse y compartir espacios con los colaboradores genera una conexión de confianza.  Los líderes que delegan tareas y se desprenden por completo esperando obtener los resultados, promueven equipos sin norte ni cohesión que difícilmente se conectarán con un propósito compartido. 

4. Suponer que por medio de un chat o email ya fue entendido el mensaje: el correo y los chat son una excelente medio para agilizar la comunicación pero no puede reemplazar el valor de la conversación y la escucha de quien está recibiendo el mensaje para asegurar que de manera conjunta están comprendiendo y avanzando en el mismo norte.

Nos contaba Nicolás: “En serio el chat es una nota pero a veces uno recibe una instrucción por chat, la contraria por mail y otra por el teléfono”. 

Realmente batallar con tantos puntos de contacto y tantos canales de origen de la información dificultan un proceso fluido de interacción y seguimiento de los temas. El reto de establecer mecanismos claros de flujos de información son prioritarios en el liderazgo cotidiano. 

5. Delegar  sin acompañamiento: Para liderar personas es necesario establecer un cronograma de seguimiento para comprobar el estado de cada tarea y así estar al tanto de que sí se están cumpliendo los objetivos.

Camilo nos contó: “tengo una tarea que me hizo trasnochar más de 4 días y luego nadie ha preguntado por ella y a ningún proceso le he aportado con este esfuerzo”.

6. Pensar que son los únicos que están reventados de trabajo: Los propios retos del líder los lleva a perder de vista el reto personal y laboral en el que andamos los demás miembros del equipo.

Yenny nos comparte: “ese tonito de “yo soy el mas ocupado aquí” realmente desmotiva y desconecta porque cada uno tiene un rol y una vida con compromisos y el colegaje o mejor dicho, ponerse en el lugar del otro, gran parte de las veces, hace falta en los líderes que me han tocado a mi”.

Si bien los líderes dedican mucho tiempo a su desarrollo personal y profesional, es indispensable el valor de escuchar y conectarse con una auténtica retroalimentación cotidiana de su equipo de trabajo, pues son ellos quienes lo ven actuar a cada paso de manera que son los que mejor conocen dónde están sus brechas y oportunidades para ser cada vez un mejor y más significativo líder para las personas y al servicio de los resultados compartidos.

#CarameloEsCooltura