Abundan los “perritos de taxi” en las compañías

04/16/2019

¿Y qué tal si combatimos el perrito de taxi que abunda en las empresas y desarrollamos compañías autocríticas? el entorno nos está exigiendo que seamos más ágiles, más flexibles, más innovadores y la lista se hace interminable.

Pero lo que realmente está pidiendo el entorno a las empresas solo tiene respuesta en cada compañía. Cada compañía enfrenta sus propios retos y debe trazar su propio plan de transformación.

¿Cuál es el mayor desafío? identificar las palancas que debe mover cada una para hacer más corto el camino; esas palancas son comportamientos y formas de relacionarse que hacen a cada compañía única. A veces caemos en hacer lo que todos hacen o lo que todos dicen que hay que hacer y nos olvidamos que la respuesta está casi siempre adentro.

¿Por qué a veces no la encontramos o no es tan evidente de identificar?

Nos acostumbramos a actuar como “perritos de taxi” por miedo o por tener estructuras demasiado rígidas y jerárquicas, hoy en día preferimos estar como esos muñequitos afirmando y validando lo que todos dicen y siguiendo lo que todos hacen.

¿Qué tal si nos arriesgamos a ser diferentes? ¿qué tal si nos arriesgamos a tener más confianza en nosotros mismos y en los demás? esto seguramente nos permitirá darle solución a los problemas desde donde menos pensamos o tener ideas refrescantes que nos permitan hablar de temas intocables o prohibidos o mejor aún que podamos dedicar tiempo a pensar y reflexionar sobre nuestras acciones y las de otros alrededor del trabajo.

Un buen inicio a nuestro día a día para poder tener los mejores críticos internos es revisar estos 5 puntos e incorporarlos en nuestro día a día:

  1. Debate respetuosamente: cuando expongan un punto del cual no estamos de acuerdo podemos decirlo de forma respetuosa.
  2. Lidera desde el ejemplo: cuando tengamos posiciones privilegiadas fomentemos espacios para que puedan cuestionar nuestra forma de hacer las cosas.
  3. Evita afirmar por satisfacer un “EGO” ajeno: recordar siempre que un falso “estoy de acuerdo” puede hacer perder cifras millonarias a las compañías.
  4. Reserva tiempo y espacio: en nuestro día a día, ocupados con varias tareas a la vez durante la mayoría del tiempo, es difícil encontrar un rato en el que la mente se focalice solo en una cosa: pensar. Establecer un momento del día para pensar de forma reflexiva, siendo consciente de lo que está pasando por la mente, es importante para crear un hábito y adquirir práctica.
  5. Pregunta: es fundamental para fomentar el pensamiento crítico: ¿qué opinas? ¿cómo lo sabes? ¿por qué? es conveniente, además, que compartas con ellos tu forma de pensar, tus dudas y tu punto de vista sobre los aspectos que creas convenientes. No hay mejor enseñanza que dar ejemplo.

Como dice Anna Montero “el pensamiento crítico nos ayuda a discernir entre lo cierto y lo falso, lo importante y lo superficial, las evidencias y las opiniones. Nos permite tomar consciencia de nuestros pensamientos para analizarlos y evaluarlos de forma efectiva. Y, si bien es cierto que todas las personas tenemos la capacidad de pensar, esta es una habilidad que puede y debe aprenderse, de la misma forma que aprendemos a escribir, a bailar o a cantar.”

Construyamos organizaciones donde el pensamiento crítico sea parte del ADN. Este es un camino importante para la innovación y la transformación.

La misión es de la personas que deben aprender a cuestionarse y reflexionar pero más importante aún de las compañías y sus líderes, que deben permitir a sus colaboradores expresarse libremente.