Comida y equipos de alto desempeño… y eso ¿qué tiene que ver?

04/08/2019

Una de las grandes preocupaciones de las organizaciones de hoy es cómo alinear a los equipos, cómo trabajar cada vez más en equipo, y cómo mantener equipos de alto desempeño.

Todos nos hemos ido a pensar en grandes y complejas soluciones, hemos creado “talleres” para que las personas trabajen mejor en equipo, hemos llamado a gurús, speaker, facilitadores… sólo nos faltaría llamar a alguien del más allá para que nos ayude en esta incesante y necesaria búsqueda.

Pero, alguna vez habíamos pensado que a través de la comida, ¿podríamos ayudar a los equipos de nuestras empresas a cohesionarse, trabajar por un mismo objetivo y lograr una mayor productividad?

Estudios realizados por la universidad de Cornell en Estados Unidos, bajo la dirección del profesor Kevin Kniffin, presentan evidencias de que la comida podría ser ese camino y muestra que hay una relación directa entre compartir comidas y el desempeño efectivo de equipos. La investigación descubrió que los empleados que comían juntos tenían un desempeño en el trabajo significativamente mejor que sus compañeros que preferían comer solos.

Este profesor sostiene, que desde la perspectiva de la antropología evolutiva, comer juntos viene de una tradición de años y se establece  como una especie de pegamento social. Lo interesante del asunto, es que no sólo pasa entre comunidades y familias… esto se da también en ámbitos laborales. Además afirma que “Comer juntos es un acto más íntimo que mirar una hoja de cálculo de Excel juntos. Por tanto ese vínculo íntimo que se crea al comer, se ve representado luego en el equipo de trabajo”.

“Nuestro estudio revela que compartir comidas favorece la tendencia colaborativa, promoviendo así el trabajo en equipo. Comer juntos es una forma de conocer mejor a los demás y fortalecer las relaciones entre los miembros de un grupo”, afirma Kevin Kniffin.

Es un tema que se puede ver como banal, pero si se sabe manejar, es significativo y lleva a grandes resultados. Por estas razones,  muchas compañías hoy se preocupan por tener espacios diseñados para que los empleados se queden almorzando en las oficinas, lo que aumenta la productividad por que se pierde menos tiempo en desplazamientos, pero también por que a través de esto, incrementan las posibilidades que los empleados compartan comidas, y así creen espacios para conversar y vincularse (un ejemplo de esto es Google).

También nos advierten de los riesgos de exagerar con esta práctica. La primera es que se deben buscar compartir espacios de este tipo con el equipo de relación directa, pero también entre áreas de compañías, para no correr el riesgo de que cada área se vuelva una isla dentro de la organización. Igualmente, hay que saber cómo ir involucrando a los nuevos del equipo, para que se vayan sintiendo cómodos y se vayan cohesionando a su ritmo. Y por último, que estos espacios no se vuelvan excluyentes ni con un sentido de discriminación con otras personas de la organización.

Podríamos concluir que detrás de una comida informal con un compañero de trabajo, se está creando una relación que potenciará el trabajo en equipo.

y entonces, ¿a quiénes vas a invitar a compartir una comida próximamente?