Conservar o retener el talento: el poder del lenguaje

02/18/2019

Richard Branson afirma: “forma bien a la gente para que pueda marcharse; trátales mejor para que no quieran hacerlo”.

Esta frase nos da mucho para hablar en este artículo y el título que nos convoca.

Sabemos que el lenguaje es un arma potente y una herramienta cargada de significado. Sin embargo, muchas veces adoptamos conceptos sin preguntarnos o cuestionarnos su fondo.

Retener… ¿en serio?, ¿queremos retener el talento en las organizaciones? Cuando vamos al diccionario, la palabra retener tiene una connotación que podríamos decir que es un poco negativa. Retener es como no querer dejar ir a como de lugar, y se interpreta como una acción reactiva frente a un colaborador, algo así como cuando nos dice que se quieren ir, la reacción es retener, y ahí si prometer muchas cosas para que no nos dejen.

¿Y entonces, qué pasa con conservar? Esta palabra habla más de cultivar para que las personas se quieran quedar. Es una acción anticipada. Yo quiero conservar mi talento, entonces pienso y hago acciones para que así sea en el día a día. Siembro esa matica y la cultivo. Cultivo su experiencia cada día para que su engagement y compromiso con la empresa esté alineado, tengo presente sus motivaciones, entregamos detalles que los haga sentir bien, se les reconoce y se sienten valorados.

Para conservar, y volverse una actividad estratégica en cada empresa, debemos empezar a mapear el ciclo de vida del colaborador e ir entendiendo y definiendo cómo queremos que sea su experiencia. Recuerden, la experiencia de un colaborador no sólo empieza el día que entra a trabajar… ya incluso, debemos estar monitoreando desde el momento del reclutamiento, cómo queremos que sea esa atracción del talento y qué percepción queremos dejar tanto en el candidato seleccionado como en los que no quedaron. 

A partir de este momento, se despliegan muchos más hitos importantes que dependerá de qué tanto queramos conservar nuestro talento, y actuar en esa línea: primer día de trabajo, conocer cómo va en su periodo de prueba, los aniversarios, cada cuánto vamos a tener retroalimentaciones, las relaciones laborales entre pares y también entre líderes y sus equipos, reconocimientos por la buena gestión… y podemos seguir listando un sin número de momentos que harán generar mayor engagement entre el colaborador y la empresa, lo que se traduce en menor rotación, y así, la conservación del talento.

Todo lo anterior visualizado en algunas estadísticas: (Branham, 7 hidden reasons employees leave).

  1. El 89% de las empresas creen que sus colaboradores cambian de empleo en busca de un incremento salarial. Sin embargo, sólo el 12% de los colaboradores mencionan el pago como su motivo de salida. No todos se van por dinero. La motivación laboral se basa también en reconocer el buen trabajo, algo que no todas las compañías saben hacer.
  2. La retención de talento puede generar entre un 25% y un 85% de incremento en los beneficios de la empresa. Conservar el conocimiento y la experiencia en la empresa y conservar a sus mejores colaboradores se traduce en maximizar sus retos.
  3. El 40% de los colaboradores no se sienten valorados por su empresa. Se encuentran con falta de reconocimiento, retroalimentación, confianza y poca comunicación.
  4. El 77% de los empledos afirma que se comprometería más con su trabajo si sintieran que se reconocen sus logros. Ese reconocimeinto es esencial en su motivación laboral.

Por esto la frase de Branson cobra tanta importancia, y en la vida es tan cierta. Cultivar a esos colaboradores, tratarlos bien para conservarlos en las empresas.

Con esto no queremos ser absolutistas, ni caer en sesgos de decir que las empresas que hablan de retener no estén cultivando sus colaboradores. Es una palabra que hasta hoy, es vigente y muchos usamos.

Pero vale la pena resaltar qué hay detrás del lenguaje, sobre todo cuando nos relacionamos con otros, porque ciertamente hay mucho poder en él.

Una pequeña reflexión que nos hará más conscientes y nos retará a querer conservar el talento y no a retenerlo.