Cuando entendemos que la innovación va más allá de las palabras… 

07/02/2019

Todos queremos hacer algo diferente, todos queremos diferenciarnos en el mercado y todos hemos utilizado la palabra “innovación” como un mantra que debemos repetir para que se haga realidad. Sin embargo, son muy pocos los que entienden que una verdadera transformación y una auténtica innovación se da cuando las empresas tienen muy claro para dónde van, qué comportamientos necesitan y cuáles son las brechas que deben cerrar. 

Según Forbes, cuando se tiene una organización alineada con la cultura, hay algunos elementos claves que se deben tener en cuenta al momento de pensar en innovación:

Alguno de ellos son: 

– Ambiente: dar permiso para desafiar suposiciones, crear apertura a nuevas ideas, y dar libertad para experimentar, fracasar y aprender.

– Talento: implementación de programas de capacitación y desarrollo para la innovación, establecimiento y gestión de objetivos de desempeño en innovación y creación de equipos diversos.

– Proceso: considerar fuentes amplias para la generación de ideas y tener un proceso para incubar conceptos innovadores. Y aquí quisiéramos añadir algo muy importante: no es solo tener los procesos perfectamente estructurados, sino también tener la capacidad de entender cuando esos procesos realmente le aportan a la estrategia y cuando realmente se están convirtiendo en “reprocesos”. 

Una organización puede institucionalizar procesos o programas de desarrollo, pero todavía luchan por proveer el ambiente adecuado para apoyarlos. De hecho, el fracaso en apoyar la innovación se deriva, en la mayoría de los casos, de la cultura de una organización y no de una verdadera restricción operacional o de recursos.

Según una Encuesta de Innovación de Servicios Financieros Gartner 2018, “la mayor amenaza para la innovación es la política interna y una cultura organizacional que no acepta el fracaso, no acepta ideas de fuera y / o no puede cambiar”.

También hay retos de liderazgo a considerar. Muchos líderes empresariales no reconocen sus propias creencias y comportamientos inconscientes que sofocan la seguridad psicológica necesaria para que su organización abrace la innovación.

¿Cómo formar una cultura de la innovación?

– Construir claridad y alineación alrededor de la innovación. Alinear tu equipo en torno a una definición común del término “innovación” es el primer paso. ¿Qué es? ¿Qué no es? ¿Cómo sabemos que tenemos éxito? Proporcionar un marco común y un lenguaje en torno al tema y garantizar que la gente entienda que la innovación no es simplemente “el acto de llegar a nuevas ideas”.

– Crear seguridad psicológica. Tomar una mirada honesta en cómo la gente en tu organización reacciona al fracaso puede ser un factor revelador cuando la innovación es la meta. Si la cultura de tu organización es la que culpa, avergüenza y castiga, las posibilidades de que la gente se sienta cómoda mostrando comportamientos distintos son escasas a ninguna.

– Fomentar el diálogo. El diálogo honesto y abierto sólo puede tener lugar una vez que la gente se sienta cómoda para compartir sus verdaderos sentimientos. Reunir a las personas y crear espacios para que se miren a los ojos y hablar a través de sus ideas. Esto estimulará y reforzará los comportamientos necesarios para evolucionar hacia una cultura de innovación.

– Desafía tus suposiciones. Es increíble para mí cuántas personas operan día a día usando un conjunto fundamental de “reglas” que en realidad no existen en ninguna parte. Esto es a menudo el caso, por ejemplo, en las industrias altamente reguladas donde la mentalidad reguladora sangra en cada decisión que se toma. Las regulaciones están en el lugar por una razón, pero no deben impedir poder desafiar las reglas.

– Invitar a la diversidad. Reunir una fuerza laboral diversa puede realmente ampliar la capacidad de innovar. De hecho, la investigación sugiere que tener un conjunto diverso de experiencias, perspectivas y antecedentes es crucial para la innovación y el desarrollo de nuevas ideas. 

¿Y tú, qué estás haciendo para promover la innovación?

#CarameloEsCooltura

**Fuente: Forbes España