Declarada o no,  cada organización tiene su cultura

05/26/2017

Todos conocemos casos sobre escépticos de la cultura organizacional, personas que dicen no creer necesaria una intervención, o que en su empresa al haber compartido una misión y una visión ya han abordado todas las acciones posibles para implementar, la que se desea sea su cultura organizacional.

Sin embargo también sabemos que el hábito hace al monje, que aunque la mona se vista de seda mona se queda….mejor dicho, que no basta con no creer, ni con decir; las culturas organizacionales existen y surgen de una manera orgánica (aunque no siempre será la cultura deseada) o que se puede trabajar para declarar exactamente aquellos comportamientos que requiere la organización para el logro de la estrategia.

Recordemos que una cultura se fundamenta en los comportamientos del día a día, y por ende es la promotora del contagio social, es decir, que la cultura es una ley no escrita que condiciona la forma en que las personas de una organización reaccionan frente a los retos y las oportunidades, y es allí donde no puede negarse su importancia a la hora de alcanzar los logros y las metas que se ha trazado la organización.

Por eso al hacerles seguimiento y mirar cómo se ejecutan algunos comportamientos frente al cliente interno o externo, la forma en que circula la información, y en cómo se manejan las discusiones o las conversaciones, permiten develar si la organización requiere de una intervención cultural, que les permita a las diferentes áreas y personas establecer herramientas que las beneficien, que aumenten la productividad y minimicen los riesgos a los que deben enfrentarse en el mercado y que pueden generarse por falta de análisis.

Seguramente United hablará sobre la importancia del cliente y de entenderlo, pero los incidentes a los que se ve expuesta esta aerolínea deja claro que pese a tener una cultura manifiesta, esta no está asimilada y que sus empleados más que solo limitarse a cumplir con protocolos y estándares deberían afrontar mejor algunas situaciones.

Y al igual que esta organización muchas otras creen que su cultura es la adecuada, que sus empleados sabrán responder o reaccionar de la manera necesaria ante cada situación sin nunca haber intervenido una cultura de servicio, o confían en que su equipo podrá cuestionar un procedimiento sino le parece adecuado u oportuno, pero nunca han promovido una cultura en la que se valoren las opiniones o se aliente al mejoramiento de procesos de manera proactiva… así que es poco probable que los empleados de estas organizaciones puedan hacer lo que de ellos esperan sus dirigentes.

Es por eso que es necesario, entender e intervenir cuanto antes, la cultura en las organizaciones, para transformarlas en culturas vibrantes, en #Cooltura y así estar alineados para que lo que decimos hacer y lo que hacemos sean realmente una misma cosa.