La puerta de entrada a tu empresa

12/04/2015

Instagram lanzó un nuevo logotipo que busca reflejar lo “vibrante y diverso” que se han vuelto las historias que la gente cuenta a través de esa plataforma.

Y es que el cambio de logo no solo obedece a un tema de imagen o de ícono, sino a la necesidad de adaptarse a los cambios que ha tenido la aplicación durante los últimos meses. Alejarse de la imagen que se tiene de ser una app únicamente de fotos y acercarse a un contenido más audiovisual.

Esta decisión de Instagram no ha estado alejada de polémicas, la elección de los colores ha sido controvertida y dentro del propio Instagram ya se han subido casi 4.500 publicaciones con fotos del logo con fondo negro bajo la etiqueta #RIPInstagram (RIP es el equivalente de “Descansa en Paz” en inglés) como señal de protesta.

Se debe tener en cuenta a la hora de crear un logo desde cero o en rediseñar el que ya se tiene, es pensar hacia el futuro y no solo centrarse en lo que se tiene hoy. Los logos deben ser visionarios y lo suficientemente simples y versátiles para verse bien en la actualidad, pero también capaces de adaptarse a lo que viene. Entender que aunque la gente no apruebe estos cambios es normal, este tipo de decisiones aunque afectan a los usuarios le garantizan permanencia y perdurabilidad a la marca.

Es que el mundo cambia a una velocidad vertiginosa, y quien no sea capaz de adaptarse a ese cambio o de, incluso, crearlo, terminará por morir. Pero, se preguntarán qué tiene que ver el cambio en los negocios o en la vida cotidiana, con el diseño de un simple logotipo para identificar a una marca o empresa.

Y es que no es un simple logo, es la puerta de entrada, que tienen tus posibles consumidores, a tu empresa; es lo primero que ven cuando te buscan. Por esto debe ser un logo adaptado al entorno, simple, llamativo y por supuesto único. Debe ser capaz de quedarse en la cabeza de cada persona, de no borrarse nunca de su mente; debe ser capaz de transmitir los valores y la esencia de la marca; pero más importante en este entorno actual, debe ser capaz de verse bien en cualquier dispositivo o presentación, a eso nos referimos cuando decimos que debe ser adaptable.

Es entonces evidente que hay que apuntarle a un logo basado en la filosofía de la marca y que logra el principal objetivo: permanecer en la cabeza de los consumidores. Es lo primero que llega a ellos y debe ser lo último que se va; es la base de una identidad corporativa sólida y eficiente.

Así que recuerda: simple, adaptable, único y llamativo, así debe ser el logotipo de tu compañía.