El nuevo reto: pasar de jefes de Talento Humano a Líderes de Experiencia del colaborador

07/06/2018

Hoy más que nunca, nos estamos enfrentando a un nuevo reto y desafío desde la estrategia de las compañías, y más específicamente, desde el área del talento humano.

Si analizamos las tendencias que nos muestran los diferentes estudios en este campo, encontramos que, en la agenda de altos directivos de las compañías, el 86% sitúan el tema de cultura como prioritario, y desde allí la experiencia del empleado como aspecto fundamental para conectarlos y generar engagement; estando sólo por encima de estos temas el diseño organizacional y el desarrollo de liderazgo, que están íntimamente ligados con la cultura.

“La cultura y el compromiso son aspectos clave en la experiencia del empleado, y las organizaciones líderes están expandiendo su foco para incluir desde el primer contacto de una persona con un empleador hasta la jubilación y más allá. Al día de hoy, las organizaciones están mirando la travesía del colaborador, estudiando las necesidades de su fuerza laboral, y usando indicadores (net promo- ter scores -NPS) para entender su experiencia dentro de la organización. El rediseño del lugar de trabajo, programas de bienestar y los sistemas de productividad laboral se están convirtiendo en parte de los temas mandatorios para RH”. (Tendencias Globales en Capital Humano. Deloitte).

A partir de este cambio de visión transformado en necesidad, el jefe de talento humano cobra gran importancia dentro de la organización, no sólo en los procesos de contratación, pago de nómina, capacitaciones, evaluaciones de desempeño, sino desde una visión mucho más amplia SER EL LÍDER DE EXPERIENCIA DEL COLABORADOR.

¿Qué significa esto? Es ir más allá, es compenetrarse con todos los colaboradores de la compañía, entender su ciclo de vida, identificar los puntos de contacto con ellos, velar por un buen ambiente que genere compromiso y productividad, y buscar siempre la alineación con la cultura y el reto estratégico como norte. Ya no es una mirada transaccional, sino una mirada relacional y en doble vía que trasciende a sus familias y núcleo primario.

Preguntas cómo: ¿qué esperan los colaboradores de la compañía?, ¿qué tan alineados están con el reto estratégico y el propósito?, ¿Hay coherencia entre la cultura declarada y su vivencia?, ¿Los colaboradores son validadores de la compañía y la recomiendan para trabajar? Deberían responderse con un criterio cultural que ayudan a entender el ejercicio laboral del colaborador en la compañía.

El mundo esta cambiando y hay un llamado a dar este gran paso a convertirse en líderes de experiencia del cliente: escuchar, analizar, acompañar, inspirar y conectar a los colaboradores a partir del ciclo de vida que van atravesando dentro de la compañía.

Estamos en el momento en que las áreas de talento humano no sólo son departamento que prestan un servicio, sino que ya desde el tema de cultura y el desarrollo de los colaboradores, empiezan a tener injerencia y ser claves en el cumplimiento del reto estratégico… es una cuestión de dimensionar la importancia y papel que juega esta área dentro de las compañías, y adquirir un pensamiento más estratégico. Hoy hay que apostarle a esta revolución desde gestión humana.