Experiencias innovadoras para empleados innovadores ¿cuál es la clave?

10/01/2018

Podemos decir que la palabra “innovación” está sobrevalorada: todos queremos innovar, todos debemos innovar y todo lo que hacemos debe ser innovador… Desde la forma como pensamos, hasta cómo nos expresamos: vivimos en el mundo de la innovación.

Hoy en día innovar significa “convertir conocimiento en riqueza” y no necesariamente económica: las personas que toman la decisión de pensar, de hacer las cosas diferentes, de modificar la rueda que ya está hecha, son las personas que más aprendizajes adquieren y finalmente, son las personas más valiosas de las organizaciones.

Pero ¿cómo logramos que todos los colaboradores se conviertan en innovadores? algunas empresas creen que necesitan invertir mucho dinero en este punto pero están equivocadas, si queremos que nuestros colaboradores sean más innovadores necesitamos darles libertad, seguridad y espacio.

Libertad para expresarse, seguridad para saber que sus ideas serán tenidas en cuenta por sencillas que sean y espacio para pensar y crearlas.

Muchas empresas tienen ciertos rituales para permitir los espacios de innovación de sus colaboradores, son empresas que saben de la capacidad de cada uno de ellos y entienden la importancia de su rol dentro de la organización: si quiere que sus colaboradores le ayuden a mejorar procesos o a mejorar ideas, permítales vivir nuevas experiencias que los saque de su zona de confort o que los motive a dar esa milla extra.

Por ejemplo: la empresa china Haier, líder en el sector de los electrodomésticos, tiene una cultura de innovación continua. Para reforzar ese mensaje, las nuevas innovaciones reciben el nombre del empleado que tuvo la idea (llamados “creadores” en el lenguaje de Haier)*.

¿Cuántos empleados no quisieran ver su nombre en alguna idea de negocio? y en este punto la organización no tuvo que invertir tanto dinero.

Otro ejemplo que si requiere un gasto pero que se convierte en una inversión la cadena de hoteles Westin*: esta empresa premia a sus mejores innovadores con un viaje exótico de cinco días cada trimestre.

Eso sí supone un coste financiero, pero Westin regala algo que es inherente a la innovación y al servicio que proporciona la empresa, ya que el premio se otorga a la persona que más haya contribuido a mejorar alguna idea o servicio.

Respaldar una cultura innovadora no tiene por qué ser un esfuerzo a largo plazo ni con gastos multimillonarios. Así como Haier o Westin, cada empresa debe buscar la manera de promover la innovación y la creatividad dentro de su equipo de trabajo, con acciones tan sencillas como un juego de cambio de roles, un día por fuera de la oficina trabajando en un espacio diferente, ofreciendo beneficios a aquellos colaboradores que quieran estudiar o hacer un programa de beneficios y reconocimientos a quienes se animen a aportar cosas nuevas.

Esto les ayuda a dar forma, de manera colaborativa, al futuro de la empresa, su cultura y su propósito superior.