Hoy tenemos un gran reto: encargarnos de la experiencia del empleado de principio a fin

12/10/2018

Cuando hablamos de la experiencia del empleado, se me vienen muchas ideas a la cabeza, porque es la “experiencia” que vive el empleado en la organización, donde pasa casi el 70% del tiempo, por lo tanto ésta debe ser gestionada de la mejor forma posible. Y no es que  no vayamos a tener inconvenientes en el camino, pero hay herramientas y formas para que el empleado se conecte y se comprometa profundamente con la empresa, para que tenga una experiencia memorable desde el inicio.

Cuando sale una vacante ¿Cómo es ese momento? ¿Qué estoy haciendo para que todos quieran trabajar en la empresa? Desde ese momento empieza la experiencia del empleado con su nuevo lugar de trabajo, y éste debería ser completamente emocionante y atractivo para quien se convertirá en uno de los principales embajadores de la marca.

Luego esta persona, pasa las pruebas, es seleccionado, ¿y cómo es este momento? ¿Cómo le hacemos saber que llega a ser parte de un equipo de trabajo que lo necesita para cumplir las metas, para lograr los retos estratégicos y consolidar una cultura que hace posible que lo anterior se lleva a cabo?, viene a aportar sus fortalezas como ser humano para consolidar los comportamientos que nos identifican como compañía, ¿cómo le hacemos sentir este momento?

Y una vez es seleccionado, ¿Cómo es el proceso de inducción? ¿Cuánto tiempo dedicamos a uno de los momentos más importantes en la experiencia de este empleado con la empresa? ¿Y por qué mas importante?, porque como coloquialmente se dice, “desde el desayuno se sabe cómo será la comida”, y esta no es la excepción, una buena inducción, emocional, conecta desde el principio al nuevo empleado o simplemente lo hace vivir un momento más.

Y así con cada uno de los puntos de contacto que tiene el empleado con la empresa. ¿Cómo estamos gestionando cada uno de estos puntos y cómo estamos midiendo estos momentos de relevancia para el empleado?

Cuando logramos conectar a los empleados con cada uno de los momentos, estamos haciendo que se eleve su nivel de engagement, debido a que se sienten tenidos en cuenta, se sienten parte y sienten que se preocupan por su bienestar.

La experiencia del empleado se compone de pequeños detalles desde el proceso de reclutamiento hasta el proceso de retiro, que impactan directamente su nivel de compromiso con la empresa.

Así como hacemos todo lo que esté a nuestro alcance para que nuestros clientes tengan la mejor experiencia con el producto o servicio que tenemos, debemos en primer lugar generar esa excelente experiencia con nuestros empleados, quienes a la final hacen posible esa excelente experiencia al cliente.