La Cooltura sube tu compañía al podio

07/24/2017

A unos días de haber terminado el tour de Francia en la que Rigoberto Urán ocupó el segundo lugar y se adjudicó la novena etapa, una de sus enseñanzas es que la Cooltura debe ser una apuesta personal.

Un trabajo a conciencia y disciplinado que no entrega frutos de la noche a la mañana pero que si se realiza a cabalidad te lleva a conquistar las metas que te propones y te ayuda a avanzar en el camino que se ha escogido. porque sí, Rigoberto se preparó para ganar el tour y aunque no lo hizo, su segundo lugar no es una derrota, sino como el mismo lo dijo: su logro más grande.

Porque al igual que cada pedalazo que este campeón de Urrao dio para lograr este subcampeonato, cada etapa de un proceso de intervención de Cooltura te acerca también a hacer de la estrategia de negocio una realidad, al igual que el podio y este tour no son el final, tampoco son los logros que obtenemos en materia productiva, administrativa o financiera en la compañía. Para ambos, ciclismo y empresa la meta es seguir mejorando.

La Cooltura es una apuesta que hay que vivir a cabalidad, con convicción y regulación porque hay que medir y confrontar para saber los elementos que hay que afinar, también debemos procurar que nuestro equipo esté siempre trabajando en nuevos retos, porque todos debemos vivir los procesos de Cooltura no como una etapa sino como un tour completo y siempre recordar que cuando un recorrido acaba, es momento de prepararse para afrontar el siguiente.

Nos despedimos con unos tips que podrían ser relevantes si lo que buscas es aclarar estas ideas de Cooltura.

  • Hay que ser estratégicos, moverse como equipo pero apoyándose en las fortalezas individuales.
  • Respetar los ritmos, los procesos, y los campos de acción, todos podemos trabajar, cuestionar y aportar, si lo que buscamos no es ganar una discusión sino mejorar una idea.
  • Fijar los objetivos con claridad, un equipo confundido, suele ser el reflejo de una falta de claridad en la comunicación, así que asegúrese de escuchar y de ser escuchado, de otro modo el resultado no reflejará el propósito propuesto.
  • No se trata de imitar lo que ha funcionado, sino de desarrollar un sistema óptimo para cada objetivo.