La cultura de lo simple

10/20/2017

“Lo esencial de la cultura no es sólo ser la guía de comportamiento de las personas en la organización sino determinar la capacidad de la empresa para adaptarse a las nuevas circunstancias” (Mascaray, 1998).

Cuando por fin comprendemos que hay que trabajar la cultura de forma consciente, iniciamos el proceso para entender cual es el mejor camino para  trabajarla.

En días pasados tuvimos la oportunidad de sumergirnos en una reconocida organización de Medellín, Colombia. Nos encontramos un equipo completamente conectado con el tema de la cultura, pero durante la inmersión varias veces hacían énfasis en que su modelo no es nada sofisticado, de lo contrario se referían a él como un proceso “casero”, es decir muy sencillo, hecho en “casa”. Nos conectamos inmediatamente con su forma de ver la cultura ya que en la simpleza está la capacidad de llevarlo al día a día. Permite que los líderes entiendan y se conecten. Intervenir la cultura no es construir un modelo sofisticado que sólo entiendan los directivos y que a la hora de llevarlo a sus tareas diarias se olvida o se deja en la sala de reunión. Intervenir la cultura es la construcción de un proceso que implica varias acciones pero todas conectadas cuidadosamente con un hilo conductor y un propósito. El juego lo ganará no quien tenga el modelo de cultura más elaborado sino quien de forma cercana y simple logre conectar y alinear la compañía. Por naturaleza los seres humanos tenemos una dificultad evidente de abstracción. Somos muy buenos en construcción de modelos complejos. Se nos olvida que los modelos lo usarán personas, que en un mundo saturado y acelerado, la simpleza será la DIFERENCIA.