La cultura en una servilleta.

11/10/2017

Muchas veces cuando las empresas se dirigen a los colaboradores creen que entre más técnico y “especializado” se hable, van a lograr un mayor impacto en ellos, creyendo que están entendiendo todo lo que se quiere transmitir. Que error tan grave, porque las personas recordamos solo aquello que nos hace clic, que nos lleva a un recuerdo, que nos conecta de forma positiva, que nos motiva y que nos hace sentido con nuestra realidad. Es por esto que cuando hablamos de CULTURA debemos hacerlo tan sencillo y simple que las personas lo puedan explicar en una servilleta, sí, en una servilleta porque de esta forma estamos entregando un mensaje claro, de fácil recordación, que cualquiera pueda explicar, y que además cualquiera pueda aplicar en su día a día.

Cuando la cultura se convierte en un “modelo” de difícil comprensión, incluso de difícil acceso es cuando no logramos que los colaboradores se involucren con ella, de esta forma solo vamos a tener cajones llenos de documentos, ricos en contenidos pero pobres en ejecución.

Cuando cualquier colaborador es capaz de explicar la cultura en una servilleta significa que ésta es sencilla y cercana y además que la tienen en su cabeza y es fácil de explicar.

La cultura debe ser simple, para que cualquier colaborador sea capaz de explicarla independiente del cargo que tenga.

Si no entendemos la estructura de cultura cualquier camino nos sirve y  es ahí cuando nos perdemos e incluso nos alejamos de ella, y entonces surge la pregunta ¿Si soy agente de cambio de la organización? Hablemos en un lenguaje simple, cercano, consciente y coherente. No hablemos en un lenguaje sofisticado para descrestar, hablemos un lenguaje simple, cercano para inspirar y movilizar y hacer posible que la cultura se vuelva parte del día a día.