Les tenemos una invitación: trabajemos en redarquía

05/20/2019

Quiero empezar diciendo que la jerarquía es uno de los modelos organizativos empresariales más antiguos que existen. Nos ha regido por varios años y ha sido una dinámica empresarial que busca eficiencia y escalabilidad, aspectos que ya no son problemas centrales en las empresas, dejando a un lado varios ítems que en el mundo de hoy y en las empresas de hoy son fundamentales.

Hablemos entonces de redarquía, ¿qué significa esta palabra?

La redarquía es un modelo organizativo emergente característico de las nuevas redes abiertas de colaboración -muy especialmente la Web 2.0– y está basado en las interacciones que múltiples agentes mantienen entre sí cuando comparten su talento y su conocimiento de forma abierta y transparente, en relaciones de igual a igual.

La colaboración entre equipos de trabajo se ha convertido en una realidad que aumenta cada vez más en plena era de la digitalización. Ahora, no es solo una única persona la que asume las responsabilidades, sino que los retos se reparten dando como resultado un sistema en el que las organizaciones actúan como una unidad.

La redarquía pretende construir las organizaciones del futuro otorgando más agilidad en los procesos de la empresa, de esta manera pueden mantenerse competitivas ante situaciones de cambio discontinuo.

Como dijo James Surowiecki en su libro, “Sabiduría de los grupos”: “cuanto más poder le des a un solo individuo frente a la complejidad y la incertidumbre, más probable será que tome malas decisiones. Como consecuencia, hoy en día hay muy buenas razones para que las empresas traten de pensar más allá de la jerarquía”.

Y es que… la agilidad es el objetivo

Para las organizaciones más digitales que trabajan en red – el nacimiento del concepto redarquía se vincula con el de la era digital-, la redarquía es su estructura natural, ya que facilita que las personas apuesten por la innovación y escojan sus propias tareas. Uno de los conceptos más llamativos es que no impone obligaciones a los colaboradores porque la capacidad de decisión de cada uno viene determinada por la reputación y el valor añadido que le quiera aportar a la organización.

Según José Cabrera, autor del libro “Redarquía, más allá de la jerarquía”, comenta que “la redarquía aumenta la capacidad de adaptación y cambio de toda la estructura, facilitando la innovación colaborativa y el activismo corporativo como mecanismo para movilizar la participación, identificar las resistencias a los cambios y promover las iniciativas de innovación necesarias”.

Ante la nueva realidad que rodea el ámbito profesional, la redarquía se presenta como una alternativa para tomar decisiones en un contexto de autogestión, en el que todos los colaboradores son parte de un todo que trabaja por objetivos comunes, sin distinciones de categoría. Esta idea posibilita que todos puedan aportar su valor añadido a las organizaciones a las que pertenecen.

¿Cuáles son los desafíos de esta nueva forma de trabajo?

  • Dar más autonomía a todos los colaboradores a la hora de la toma de decisiones.
  • Generar más productividad a través de la colaboración y la comunicación interna.
  • Establecer la estrategia de la compañía con base al resultado de la experiencia y no de la planificación.
  • Potenciar la confianza, la creatividad, la innovación y el compromiso.
  • Basar el estilo de liderazgo en la influencia, autenticidad y la credibilidad.
  • Cultivar la inteligencia colectiva para crear valor social y económico.

Debemos incorporar nuevos comportamientos en las compañías, gestionar la cultura de forma intencionada, y establecer que esta nueva forma de relacionamiento sea foco primordial en la agenda directiva, para el cumplimiento de la estrategia de la compañía.

Es por esto que desde Caramelo Escaso hacemos la invitación a las compañías para que tengan clara su estrategia frente a esta nueva forma de trabajo que requiere: apertura, flexibilidad, coherencia, participación, libertad, aprendizaje, entre otros.

**Algunos textos tomados de Randstad “La redarquía, un nuevo modelo organizativo emergente”.