Los hábitos son poderosos

10/08/2019

En Caramelo Escaso tenemos un ritual muy poderoso y se llama “foro de lectura”, ¿de qué se trata? durante todo el año nos leemos 5 libros, de diversos temas, y escogemos un día para compartir aprendizajes, comentarios, profundizamos en ítems que nos hayan llamado la atención, debatimos y más importante aún, nos conectamos como equipo. Es un espacio donde todos participamos. 

El último libro que nos leímos fue “El poder de los hábitos”, personalmente me gustó mucho y considero es un libro que nos deberíamos leer, ojalá, todas las personas. 

Quiero dejar algunos aprendizajes y comentarios muy interesantes, que estoy segura nos sirven a todos en nuestras vidas:

  • La mayor parte de las decisiones que tomamos a diario pueden parecernos producto de una forma reflexiva de tomar decisiones, pero no es así. Son hábitos.
  • Los hábitos, según los científicos, surgen porque el cerebro siempre está buscando una forma de ahorrar esfuerzo.
  • El proceso para la formación y consolidación de un hábito en nuestro cerebro es un bucle de tres pasos. Primero está la señal, el detonante que informa a nuestro cerebro que puede poner el piloto automático y el hábito que ha de usar. Luego está la rutina, que puede ser física, mental o emocional. Por último está la recompensa, que ayuda a nuestro cerebro a decidir si vale la pena recordar en el futuro este bucle en particular. 
  • Cambiar cualquier hábito requiere determinación y convicción.
  • Algunos hábitos tienen el poder de iniciar una reacción en cadena, cambiando otros hábitos a medida que se instauran en la vida de una persona o en una organización. Es decir, algunos hábitos importan más que otros para rehacer los negocios y la vida. Son “hábitos básicos”: son los hábitos que más importan, aquellos que, cuando empiezan a cambiar, desplazan y rehacen otros patrones
  • En algunas ocasiones puede ser necesario que se produzca una crisis en la organización para poder modificar rutinas inflexibles o equivocadas que la ponen en situaciones límite; pero hasta que no se produce la crisis no hay manera de cambiar estas rutinas. 
  • Los buenos líderes aprovechan las crisis para rehacer los hábitos de una organización. 

Sabemos que el cambio es posible. Los alcohólicos pueden dejar de beber. Los fumadores pueden dejar de fumar. Los eternos perdedores pueden llegar a ser campeones. Puedes dejar de morderte las uñas o de picotear en el trabajo, de gritar a tus hijos, de pasarte la noche en vela o de preocuparte por cosas pequeñas. Y tal como han descubierto los científicos, no solo cambian las vidas de las personas cuando se ocupan de sus hábitos. También las empresas, organizaciones y comunidades pueden hacerlo.

La única forma de transformar una organización, llevarla a otro nivel,  es mediante la instauración de nuevos hábitos, hábitos que al principio parecerán dolorosos, difíciles, a veces traumáticos pero fundamentales para pasar de un punto A a un punto B. Solo implementando acciones que no habíamos considerado (hábitos simples), veremos resultados diferentes. 

Para terminar los invito a pensar en un bucle para cambiar un hábito malo por uno bueno y así mismo hacerlo en la compañía, diseñar un bucle que nos lleve a pensar diferente. 

Y recuerden, en momentos de crisis salen las ideas y los aprendizajes más poderosos. Saber gestionar la crisis es crecer. 

**Algunos textos fueron tomados de el libro “EL poder de los hábitos” de Charles Duhigg.