Los líderes también necesitan ser guiados por sus colaboradores

03/04/2019

Mucho hemos escuchado sobre los diferentes tipos de líderes que podemos encontrar: están desde los más “cuadrados”, quienes tienen una mentalidad más rígida de lo que significa el trabajo, miran el reloj antes y salir y no tienen el bienestar del empleado como una banderita en su día a día.

También están los “circulares”, aquellos jefes que son más permisivos con sus colaboradores y entienden que trabajan con seres humanos y no con robots que simplemente cumplen órdenes.

Y por último están los “lineales”, esos que están justo en el punto medio entre los cuadrados y los circulares: que te exigen pero te permiten vivir y que siempre estarán allí para ayudarte a crecer.

Independiente del tipo de liderazgo que tengas, o te gustaría tener, hay que tener claro que todas las personas necesitan algunos ingredientes para funcionar mejor ¿cuál sería el más importante? la respuesta es sencilla: la confianza.

Puedes pararte en la puerta a las 7 en punto o puedes permitir que trabajen desde cualquier playa, más allá de estos comportamientos existe algo vital para las relaciones: confiar en el otro.

De nada te vale tener a un colaborador cumpliendo las 8 horas de trabajo si no confías en su trabajo, en su proceso y en sus capacidades, y para ejemplificar este tema les contaré una pequeña historia que leí en LinkedIn:

“Juan es un trabajador estrella, ama lo que hace y ama su trabajo; es un gran compañero, le gusta motivar a sus colegas para hacer un buen trabajo y sus resultados demuestran el trabajo duro del día a día: responde por todo, ayuda a otros e incluso resuelve incendios que no son de su área.

Juan es muy curioso y por esto le gusta hacer otras cosas: tocar algún instrumento, estudiar algo nuevo, estar con sus mascotas, leer algunos libros, viajar y descansar.

A pesar de sus habilidades, Juan tiene el típico sentimiento de “no tengo tiempo”, porque ha sobrepuesto su trabajo por encima de sus gusto y aunque le gusta lo que hace, se siente un poco “estancado” al estar enfocado solo en una parte de la vida.

Juan le propone a su jefe modificar su forma de trabajo: tener un trabajo más flexible que le permita asistir a sus clases o simplemente quedarse desde su casa trabajando, pero eso sí, con el mismo nivel de exigencia que tiene.

A su jefe le parece una locura, no está de acuerdo porque siente que Juan no trabajará igual y su rendimiento disminuirá debido a que en su casa habrá más distracciones y sus clases le impedirán cumplir la jornada completa; este jefe necesita tener a Juan al lado para comprobar que trabaje y cumpla con sus metas.

Juan acepta ese no por respuesta y sigue dando lo mejor en el día a día, pero su nivel de motivación y compromiso empieza a disminuir. Sus compañeros notan que su entusiasmo no es el mismo y sus ideas son cada vez más reducidas.

Cansado de sentir ese vacío, Juan tomó la decisión de renunciar y se pone como meta encontrar un trabajo que le permita tener ese equilibrio que tanto desea.

No pasó mucho tiempo hasta que Juan consiguió un nuevo trabajo: en este lugar le permitieron tener horario flexible, reconocían a los colaboradores que se interesan por su crecimiento personal y su equilibrio vida/trabajo, e incluso, promovían un ambiente de trabajo en el que importan más las nuevas ideas y los resultados que las horas laboradas.

Su jefe nuevo jefe estaba comprometido con todo su equipo de trabajo y los dejaba proponer nuevas ideas, incluso, había proyectos que se animaba a apoyar sin conocerlos a fondo, porque sabía del potencial de su equipo: Juan estaba feliz y nuevamente, sus resultados lo demostraban,

Sus antiguos compañeros de trabajo perdieron a compañero que los retaba y los animaba a proponer cosas novedosas y su antiguo jefe perdió a un trabajador comprometido no solo con su trabajo, sino con todo el equipo y con la compañía”.

Y ahora ¿qué piensas de la confianza en el otro?

Según Adam Henderson, cuando los colaboradores no sienten confianza por parte de sus líderes se reduce significativamente el nivel de engagement en un 60%, esto debido a que hoy en día muchas personas se interesan por un trabajo flexible que les permita aprender, crecer y mantener una calidad de vida.

Henderson, escritor y experto en recursos humanos, realizó un estudio en el que se evidenció que el 91% de los encuestados piden un “trabajo flexible” para trabajar desde la casa, aunque de este porcentaje, el 61% coinciden en que sí debe haber un equilibrio entre casa y trabajo para mantener las relaciones y el ambiente laboral estable.

“El trabajo flexible no se trata solo de dónde trabajas, sino también de cuándo y cómo lo haces” y explica que hay personas que se pueden concentrar más y ser más productivas en un café o en la playa, mientras que hay otras mentes que prefieren la oficina y su puesto de trabajo.

Grandes empresas como Google, Zappos, Netflix y Apple se han vuelto pioneras en adecuar sus oficinas para crear ambientes diferentes, así las personas no tienen que estar todo el tiempo en sus lugares de trabajo sino que pueden mover su escritorio a alguna zona verde, la cafetería o simplemente a otro espacio que les permita concentrarse y trabajar, es por esto que Henderson también resalta la importancia de las empresas de crear ambientes de trabajo agradables si no quieren que sus colaboradores trabajen desde la casa.

Cabe resaltar que la confianza no solo se basa en el lugar de trabajo, sino también en la forma de trabajar: Henderson es muy claro cuando afirma que los líderes a veces necesitan ser guiados por sus colaboradores, pero para que esto sea posible, es importante confiar en que tienes al mejor equipo de trabajo y no juzgar cada decisión que toman.

La confianza también se traduce en “soltar responsabilidades”: a medida que un colaborador demuestre que puede hacerlo y tiene las capacidades ¡Déjalo hacerlo! y empodéralo para que no solo haga esa tarea sino que motive al equipo a crear diferentes formas de hacerlo.

Y por último, la confianza también es enseñar: permite que tus colaboradores sean mejores que tú pero enséñales cómo hacerlo y quédate tranquilo cuando empiecen a hacerlo solos.