Más cultura, mejores resultados

07/10/2019

Hoy quisimos escribir este artículo basándonos en la publicación del periódico Portafolio, donde resalta la importancia de la cultura para lograr los resultados. 

La cultura no se trata solo de hacer personas felices, la cultura se trata de hacer que el comportamiento de todos esté alineado con la estrategia que quiere lograr cada compañía. Esto es hacer una verdadera gestión de la cultura: cuando identificamos cuáles son esos “drivers” capaces de movilizar cada ecosistema. 

Como bien dice nuestro partner, Alvaro González-Alorda, la transformación en las organizaciones no se puede quedar solo en la mente y en el corazón. Hay que accionar y bajar a las manos, pero ¿qué significa esto? significa que no basta con hacer muchos talleres y sesiones para sensibilizar, hay que aterrizar el plan de transformación en un proyecto concreto con tiempos establecidos e indicadores estructurados que nos permitan movilizar lo que necesitamos lograr.

Esto mismo pasa con los valores: cuando definimos los valores, principios o pilares de la compañía es clave no solo poner los que creemos que son importantes, sino los que realmente la compañía es capaz de accionar. Por esto los típicos ejemplos de las compañías extranjeras siempre serán tan atractivos, porque son valores que llevan en sus venas, en su ADN, se cumple con cada palabra, pensamiento y acción del día a día. Acá nos enfrentamos permanentemente a 4 situaciones: 

  1. Definimos valores/principios tan genéricos que aplican a cualquier compañía.
  2. Nos cuesta renunciar y aparecen listados de 7 y 9 valores/Principios. No está mal, pero en la mayoría de los casos no se viven todos sino que hay unos más relevantes.
  3. Las personas no tiene claros los valores de la empresa y se vuelven un decreto más que nadie conoce.
  4. La que más nos gusta, las compañías que son capaces de privilegiar ciertos valores y comportamientos, incluso tienen claro que al escoger uno “muy movilizador”, este es capaz de hacer que otros comportamientos empiecen aparecer. Para ponerlo como ejemplo: cuando decido que entre mis pilares esté “somos personas críticas que nos atrevemos a cuestionar con respeto” esto empieza a detonar comportamientos como: una compañía que conversa, que logra moverse ágilmente en los proyectos, con capacidad de innovar, de pensar diferente, capacidad de colaborar y promover la confianza que nos permite cuestionar con respeto. 

Esta es la razón por la cual no debería darnos susto privilegiar ciertos comportamientos, pues aunque a veces quisiéramos tenerlos todos, puede ser más poderoso hacer renuncias y definir para lograr mejores resultados.

Así que un buen ejercicio de definición de los principios, valores o pilares debe hacerse muy a conciencia, en línea con lo que la compañía quiere lograr desde la estrategia y el tipo de personas que quiere que trabajen en la compañía para lograr al final de todo una compañía coherente.

Aquí les dejamos un “abrebocas” del artículo, pero pueden leer el artículo de Portafolio haciendo clic aquí para que entiendan cómo la cultura es un motor para lograr los resultados. 

“Conozca los valores de las 500 firmas más grandes del mundo:

No necesariamente las empresas más admiradas o las más avanzadas tecnológicamente deslumbran por ser las más íntegras, –hablando de la ética en los negocios–, no tienen el mayor respeto por sus clientes o sus empleados, ni le ofrecen igualdad de oportunidades a la gente que demanda un empleo.

Tampoco es sencillo interpretar lo que comúnmente se denomina como cultura corporativa, y lo que se entiende en cada caso, sobre los valores que guían el devenir de una empresa y los que realmente se llevan a la práctica, en las rutinas diarias, a nivel interno de las mismas y frente a los clientes que generalmente y en su mayoría dicen tener como el eje central de sus negocios.

Ante la dispersión de criterios y la complejidad de los análisis para sacar conclusiones sobre que tipo de culturas y valores son sobresalientes y ejemplares, un grupo de especialistas liderados por la Escuela de Gerencia del Instituto Tecnológico de Massachusetts -MIT- y la multinacional de administración de recursos humanos Glassdoor, han identificado los nueve valores más comunes entre las 500 compañías más grandes del mundo.

Como uno de los productos de un trabajo que se extendió durante tres años, sus autores construyeron una serie de indicadores que permiten no solo observar el peso que cada empresa le otorga a sus valores, sino compararse con sus principales competidores.

Uno de los aspectos que recibió mayor atención en ese sentido fue la opinión expresada por los propios empleados de las empresas, y no solo lo descrito en los manuales corporativos, sobre la aplicación real y práctica de los valores.” 

#CarameloEsCooltura