No tengamos una lista de valores…vivámoslos

05/18/2018

Cuando las compañías deciden trabajar cultura, tienen claro que más que tener una lista de valores colgados en una pared o un sitio web, es la forma como llevan esos valores, y más aún los comportamientos que se asocian a ellos, al día a día.

Tener declarados los valores, hace parte del ADN de la compañía, y para esto es importante que los colaboradores participen en la construcción de la definición de estos, que expresen qué significan para la compañía. Las acciones tienen más potencia cuando las personas sienten que fueron parte de lo que se creó.

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La participación de todos es clave para el éxito de la empresa y la fortaleza de su cultura.

Como nos cuenta Sally Sosa, directora de cultura y comunicaciones de IDEO “Hay cultura, y luego hay comodidades … cosas como recoger tu limpieza en seco, un autobús que te lleva al trabajo y de regreso, tener cinco comidas al día con diez tipos de col rizada … esto no necesariamente crea cultura.

La cultura se reduce a la forma en que las personas se tratan entre sí, a los permisos que la gente siente que son ellos mismos y a asumir riesgos, y al entorno que se crea en torno a las personas y al trabajo que hacemos. Existe una comprensión compartida de lo que conecta a las personas en toda la organización, lo que puede asegurar la forma en que trabajan juntos y la forma en que se tratan entre sí”.

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Es fundamental contar en el equipo con personas que creen en el trabajo y en hacer el trabajo de una manera que se alinee con los valores de la compañía.

Para las empresas que buscan definir o defender sus propios valores, Sally resalta la importancia de la comunicación. “La forma en que lanzas algo importa tanto como lo que lanzas. Se debe diseñar la estrategia de comunicación con intención y pasión, con el fin de crear una gran experiencia de los colaboradores que verdaderamente empodere a las personas.

El reto más grande es buscar que se vivan los valores en todo lo que se hace.