Detalles que hacen la diferencia

09/15/2015

Así como el ambiente laboral ha cambiado a través de los años, dando paso a horarios flexibles, trabajo personalizado, uso de dispositivos móviles e incluso teletrabajo. La motivación y la lealtad de los empleados hacia la empresa se ha transformado, dando paso a nuevas estrategias.

La remuneración económica y los reconocimientos tangibles han pasado a un segundo plano en cuanto a motivación laboral se trata. Hoy en día los empleados no están tan comprometidos con una compañía, cuando ésta lo único que tiene para ofrecerle es un buen salario.

Un estudio revela que el 70% de los empleados encuestados están más motivados con herramientas y reconocimientos no monetarios y el 79% de aquellos que dejaron su trabajo afirma haberlo hecho por falta de valoración por parte de sus jefes.

Surge entonces la incógnita de qué motiva a los empleados hoy en día, en un mundo cada vez más competido y versátil. Existen dos claves: diversión, y reconocimiento.

Se ha comprobado que aquellos que se dedican a hacer lo que más les gusta y además se divierten al hacerlo, sienten mayor grado de satisfacción y mayor motivación para levantarse cada día para el trabajo. No es jugar al payaso o trabajar dentro de una piscina de pelotas de colores, es fomentar espacios creativos, amigables y divertidos donde los trabajadores puedan hacer lo que más les gusta.

El reconocimiento va más allá del dinero que recibo por hacer algo que sé hacer. Es sentirse valioso dentro de la compañía y sentir que lo que hago es importante. A las personas nos gusta que nos reiteren que hacemos bien las cosas y que reconozcan nuestro esfuerzo y dedicación con el gran proyecto que llevó a la empresa al éxito. Pequeños reconocimientos, como “buen trabajo” o “Gracias a ti lo logramos” pueden mejorar las ganas que los colaboradores le imprimen día a día a su labor.

Entonces la motivación está en los pequeños detalles, en una ambiente de trabajo agradable, en un “gracias por todo” del jefe, en un momento de relajación, en las pausas activas, en las experiencias que un colaborador pueda tener durante el día desarrollando lo que más le gusta hacer. Es simple, ten contento a tus empleados y tu empresa irá bien.