“Perdamos” el tiempo en “bobadas” que nos hagan más productivos.

10/16/2019

Cuando hablamos de meditación o mindfulness en el lugar de trabajo, las expresiones o respuestas más comunes son: ¿qué? ¿para qué? ¿respirar? ¿cerrar los ojos? ¡eso no sirve! ¡sí que se inventan bobadas para perder el tiempo! ¡qué perdedera de tiempo con esas modas de ahora!. 

Pero cuando vamos más allá de un tema que se ha puesto de moda en los últimos meses, entendemos los diferentes beneficios que esta práctica ofrece no solo en el ámbito laboral, sino también personal. 

Según diferentes estudios y autores, “el mindfulness es una filosofía de vida que dota a las personas de un mayor bienestar y de una forma de comportarse mucho más adaptativa y productiva”.

Esta práctica nació hace más de 2.500 años y aunque es característica de los budistas, tiene su origen en el concepto tibetano “Dren Shey” que significa Dren: recordar o mantener la claridad y Shey: introspección o actuar en consecuencia.

Amishi Jha, profesora de Psicología y Directora de Neurociencia Contemplativa en la Universidad de Miami, ha dedicado gran parte de su carrera a investigar las bases neuronales mediante diversas técnicas de neurociencia cognitiva y en sus últimos estudios ha destacado 5 beneficios de aplicar la meditación en el ambiente laboral:

  • Productividad
  • Comunicación
  • Liderazgo
  • Concentración
  • Memoria

Los diferentes estudios que ha hecho para la universidad, demuestran que las personas que practican la meditación en sus lugares de trabajo son 30% más productivos porque logran altos niveles de concentración, tienen mejores relaciones, se comunican con mayor fluidez y tienen un liderazgo positivo, además, son personas más dedicadas y les es más fácil ser creativos. 

No me quiero detener en la lista de beneficios, sino que quiero ir un poco más allá y con ejemplos demostrar por qué esta práctica no es “una perdedera de tiempo”.

Para empezar, quisiera desmitificar el hecho que meditar es “dejar la mente en blanco”.

No, meditar no es sentarse en posición de loto o cantar mantras mientras la mente se queda en blanco, meditar es un momento de conciencia sobre el famoso “aquí y ahora”.

En palabras más básicas, meditar es quedarse en el presente, dejando de lado el check list que no se completó, las 20 tareas que pretendemos resolver al mismo tiempo, la reunión del lunes, la decisión que no se tomó o el viaje del próximo mes.

Hay varias formas de hacerlo: caminar, parar todo por un minuto y tomar 10 respiraciones conscientes, poner una canción que nos relaja y nos desconecta del mundo externo o escuchar una meditación guiada que nos ayude a hacer esa pausa necesaria en el día a día. 

Cada persona puede practicarlo, en cualquier momento y en cualquier espacio, sin necesidad de tener las salas especiales para hacerlo o un maestro tiempo completo que guíe la meditación. 

Sin embargo, han sido tantos los estudios y las investigaciones que arrojan resultados positivos en los últimos años, que grandes empresas a nivel mundial se han atrevido a abrir estos espacios en sus oficinas y en sus agendas para incentivar a las personas a practicar algo diferente y que reduzca los niveles de estrés laboral. 

Por ejemplo, Target identificó que la productividad disminuyó en un 45% porque los colaboradores estaban en modo “multitarea”, queriendo terminar más de 2 o 3 tareas al tiempo. A través de su programa “Meditating Merchants” creó espacios para que las personas hagan una pausa en su día a día, completen una sesión de 1 o 2 minutos de meditación y prioricen sus tareas para ser más productivos*.

Por otro lado, Intel en su trabajo de gestionar la cultura, entendió que sus colaboradores (la mayoría de ellos ingenieros) estaban sufriendo de “burnout” y reportando altos niveles de estrés laboral, por esto creó el programa “Awake@Intel” en el que se imparten sesiones de meditación a sus diferentes equipos para disminuir los niveles de estrés, mejorar la claridad mental y aumentar la creatividad, productividad y relacionamiento. 

Google por supuesto no se podía quedar por fuera, esta empresa reconocida mundialmente en temas de cultura por la forma de gestionarla y la cantidad de beneficios que tienen pensados para sus colaboradores, creó hace varios años el programa “Search inside yourself” el cual busca desarrollar líderes con inteligencia emocional capaces de concentrarse bajo presión, ampliar su creatividad y mejorar la comunicación en equipo a través del mindfulness.  

Estos tres ejemplos dejan claro que el tema de la meditación no es algo reciente o un “boom” que todas las organizaciones deben implementar, es un tema que se puede evaluar y proponer sin necesidad de imponer, porque también hay que entender que hay personas que no le ven el valor a esta práctica y hay que respetarlo, son herramientas que posiblemente son útiles para unos y para otros no.

En Colombia, el tema del mindfulness en las organizaciones ha venido creciendo muy de la mano con empresas que gestionan su cultura buscando siempre un bienestar integral en todos sus colaboradores, pero es importante reiterar que es una herramienta motivadora y abierta para todo el que tenga curiosidad de practicarla.

Estas tres grandes empresas (y como ellas muchas más) desarrollaron programas completos en el tema, sin embargo, hay formas sencillas de hacerlo y no tienes que trabajar en Google o Target para darte cuenta que es algo que puedes hacer en cualquier momento del día: “la mente es un espejo flexible, ajústala, para ver el mundo diferente”.