Proceso de inducción: ¿por qué es el punto clave para enamorar a nuevos talentos?

02/04/2019

¿Por qué a veces consideramos el proceso de inducción poco relevante en la experiencia del colaborador en la organización?

Cuando contratamos a alguien suele suceder que por temas de tiempo o afán, hacemos un proceso de inducción poco relevante o incluso muchas veces no se hace. Le preguntamos a un grupo de personas, de diferentes empresas ¿cómo había sido su proceso de inducción? y algunas respuestas fueron las siguientes: “no me acuerdo de la inducción”, “¿en esta empresa existe ese proceso?”, “no me lo pudieron hacer porque me requerían para empezar un proyecto con urgencia” “si recuerdo que me enviaron un link por correo pero la verdad poco me acuerdo de lo que decía” “mi proceso fue motivador y muy inspirador” “tuve un proceso de inducción muy a la carrera, me hubiera gustado que fuera diferente” “para mi es un momento clave, por tal motivo pedí que me ampliaran temas que quería profundizar”.

Y es que se nos olvida que el proceso de inducción es el inicio de una relación que quisiéramos que dure un tiempo importante; es un momento para enamorar, vincular a una persona con nuestro propósito, creencias, principios, rituales, procesos y sin embargo estamos pasamos de largo esta etapa generando desilusión de quien va a empezar a hacer parte de nuestro equipo de trabajo y más importante aún: quien será pieza clave para el logro de los objetivos de la empresa.

Un proceso de inducción no debería ser aburrido, ni un proceso por salir del paso. En este espacio debemos entregar aquello que consideramos relevante e importante para que la persona se sienta atraída, motivada, emocionada, y muy comprometida con la empresa, con el equipo, con su rol.

Muchas veces creemos que la inducción es “contar” todo lo que somos, hacemos, los procesos que tenemos, cómo nos comportamos, detallamos incluso procesos que solo se van a entender en el día a día; el foco de la inducción debe estar en cuál es mi diferencial, cómo estamos agregando valor de adentro hacia fuerapor qué esta persona es tan importante para la empresa y cómo su rol le apunta a conseguir los retos estratégicos.

Así como el mundo se esta revolucionando, las metodologías vienen cambiado: las dinámicas organizaciones o las relaciones empresariales, es por esto que debemos dinamizar los procesos que hasta hoy han sido aburridos, o que hacemos por salir del paso como lo mencionaron algunas personas entrevistadas.

El proceso de selección no deberías ser un proceso más, un proceso que no agrega valor, por el contrario, debe ser un espacio que genere un vínculo inicial de la empresa con el colaborador.

Y para cerrar te hacemos una invitación: pregúntale a tus compañeros sobre los procesos de inducción que ha tenido, cómo ha sido su experiencia, por qué lo califican bueno o malo, y haz lo mismo con las áreas de gestión humana: ¿cómo se están reinventando? 

Los invitamos a repensar este proceso, a proponer una metodología que conecte y agregue valor, se puede enamorar desde la inducción, incluso estamos seguros que los colaboradores valoran este espacio cuando se hace con pasión y su resultado es compromiso y emoción con su empleador.