¿Quién toma las decisiones?

02/02/2018

Esta será una recomendación para empresas nuevas, en etapa temprana o porqué no, para las que estén dispuestas a revolucionar y entregar autonomía.

 

“Queremos que las personas tomen decisiones y se empoderen”, bueno esta expresión pareciera fácil de conceder. Entras a la empresa, te entregan tu cargo y te permiten tomar decisiones en tu día a día. Pero una vez que tomes la decisión la debes llevar a tu jefe, y este a su jefe y este a su jefe y así hasta que la decisión finalmente la tomará una persona por allá arriba que estaba tan ocupado que el proyecto se demorará 4 meses porque había mucha cosas en fila y las agendas de todos son muy apretadas.

 

Esta es una realidad que viven las compañías que tienen estructuras muy rígidas y ascendentes, pero que por otro lado, están pidiendo a gritos innovación, agilidad, trabajo en red y comunicación más fluída. Queremos hacer esta reflexión: si empezamos a diseñar estructuras que nos permitan agilizar los procesos y empoderar más a cada uno en su rol para que tome decisiones, lograremos alcanzar nuestros retos estratégicos.

 

El CEO de Asana dice que “si una persona se equivoca porque tomó una decisión importante, debes inmediatamente entregarle otra responsabilidad más grande, pues esta persona está hambrienta de riesgos y sería capaz de llevar el rol a otro nivel”. Emprendedores y empresarios hagamos que nuestras estructuras permitan empoderar a las personas y que tomen decisiones que inyecten a la empresa agilidad y soluciones más eficientes e innovadoras.

 

Este es el truco: Cuando permites que otro tome la decisión se debe desarrollar una cultura alrededor del seguimiento y evitar el control;  no quiere decir que esa persona estará sola, por el contrario, va a encontrar la necesidad de conectarse para tener más argumentos en el momento de tomar una decisión y mejor aún, va a buscar cómo relacionarse de la mejor forma para tener aliados y validadores de sus procesos: así se desarrollará una compañía que tiene como ADN la redarquía y no evita la jerarquía.