Recibir o no recibir Feedback… ¿será esa la cuestión?

06/01/2018

El feedback lo podemos comparar con “la verdura maluca” del almuerzo: si la pudiéramos reemplazar por algo más lo haríamos y es la que dejamos para el final… pero en el fondo, sabemos que es sumamente importante y siempre nos vendrá bien.

Así mismo, normalmente, sentimos esto frente al feedback en el ámbito organizacional… sabemos que es difícil hacerlo, pero al final es sumamente nutritivo tanto para el que da Feedback como para el que lo recibe.

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Revisando en Google, vemos que las personas están buscando “cómo dar feedback” alrededor de 1,600 veces al mes; al contrario cómo recibir Feedback apenas arroja búsquedas de alrededor 210 veces al mes.

Esto nos habla que las personas están buscando más herramientas para dar Feedback, pero el cómo recibirlo no es una preocupación latente. Sin embargo ahí radica un punto clave de este proceso: nos volvemos muy fuertes en entender y recoger herramientas para dar FeedBack, además por que eso aparentemente nos da una posición de superioridad… pero no nos entrenamos en recibir feedback, y allí estará la magia, para que la retroalimentación no que quede en saco roto, sino tener tanta consciencia de cómo recibir el mensaje y ser proactivo ante este, que el ciclo se cierre adecuadamente.

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Un Feedback sin acciones posteriores no tendría sentido.

La persona que entrega el Feedback puede decir las mejores palabras, las más asertivas… pero el éxito está en la forma como la persona recibe el feedback.

¿Por qué es tan difícil recibir feedback? Es una cuestión cerebral, y parte desde sentimientos y pensamientos humanos:  desde el ego, la retroalimentación puede amenazar nuestra autopercepción; otro factor, y está arraigado desde nuestro cerebro es que ante la información que sentimos amenazante, nos centramos en una posición de alerta y a la ofensiva para “sobrevivir”; y por último reaccionamos desde el miedo, ya que tenemos una concepción que siempre que habrá FeedBack es por que algo malo está pasando.

Teniendo claro, el por qué recibir Feedback es tan difícil, podemos entrenarnos y utilizar estrategias para minimizar esto, y conscientemente preparar nuestra mente con una actitud abierta, desprevenida y proactiva.

Estas son unas herramientas, desde una nueva visión de ver las retroalimentaciones, que nos ayudan a prepararnos para recibir feedback:

  • Ver el feedback como un regalo, y entender que aunque unos comentarios pueden ser dolorosos, reconocerlos como valiosos para el mejoramiento contínuo.
  • Entender que para dar un feedback asertivo hay que ser valiente e inteligente… valóralo.
  • Practicar la escucha activa con un buen contacto visual y un lenguaje corporal abierto.-Hacer un resumen sobre lo escuchado y clarificar el haberlo entendido.-Establecer metas de mejora.-Agradecer a la persona que hizo el feedback y nunca lo consideres como el enemigo. Entonces… Debemos entrenarnos para recibir feedback; trabajar en no estigmatizar el feedback en que siempre será sobre algo malo… es un deber de todos; apartar el ego y abrir la mente y el corazón.  En Caramelo Escaso trabajamos día a día entrenando equipos alrededor del Feedback: cómo darlo y cómo recibirlo. Únete a nuestro movimiento, para que las conversaciones en nuestras organizaciones cada vez sean más naturales, fluidas y en búsqueda del mejoramiento de la persona, para sumar al equipo, y así al reto estratégico de las compañías.