Selección del talento: la importancia de despedir rápido y contratar despacio

08/10/2018

El proceso de selección de las compañías es fundamental, no solo por suplir la necesidad de ocupar una vacante sino porque la persona que llega se convertirá en un embajador de la empresa, de la marca, de la cultura. Por esto es importante hacer un proceso riguroso de selección, en el que se deben involucrar pruebas técnicas pero más importante aún, pruebas donde podamos identificar que la persona se conecta con el propósito superior, entiende y se ve reflejada con los valores y comportamientos de la compañía.

Suena obvio, pero muchas veces por el tiempo, por el afán de tener la persona rápido, porque “la estamos necesitando con urgencia”, nos saltamos pasos críticos que hacen parte de este proceso, que después se devuelve de forma negativa, porque a pesar de ser una persona muy buena técnicamente no se conecta con la filosofía de la compañía, aumentando así la tasa de rotación y bajando el nivel de engagement.

La frase “despida rápido, contrate despacio” es totalmente cierta, es mejor esperar un poco en un proceso de selección para evitar el agotamiento y reprocesos innecesarios que se reflejan en costos adicionales.  

La rigurosidad de un proceso de selección está enmarcada en 2 puntos fundamentales: 

  1. Una prueba técnica, un assessment*, para identificar si es la persona idónea para cumplir con las funciones del cargo. 
  2. Una prueba que esté alineada con el propósito y principios de compañía, donde podamos evidenciar que la persona comparte en lo que creemos, está de acuerdo y se compromete a ser un embajador de la marca, viviendo los principios y comportamientos en el día a día 

Y esto aplica para todos los niveles de la organización, de esto depende que logremos tener una empresa coherente con lo que piensa, dice y hace.

*evaluación