Somos seres humanos y no “haceres” humanos

07/23/2019

Hace poco tuvimos la oportunidad de viajar a San Francisco a vivir la experiencia del #Cooltour2019. En este viaje visitamos varias empresas como Google, Asana, Apple, Nvidia y Paypal, además, asistimos al Culture Summit 2019, un evento en el que tuvimos la oportunidad de participar de workshops y conferencias de expertos en el área de talento humano.

La conferencias estuvieron enfocadas en la cultura, los principios, el propósito, la igualdad, el empoderamiento y muchos temas que en Caramelo Escaso trabajamos en el día a día con las compañías, pero hubo un detalle que me llamó la atención y es que todos los que estaban allí compartiendo cómo se gestiona la cultura en sus organizaciones se centraron en tema importante: las personas. 

Google se ha convertido en un referente a nivel mundial en temas de cultura y conversar con una colaborador nos confirma que gestionar la cultura sí es posible sin importar el tamaño de la empresa (recordemos que Google tiene más de 60.000 colaboradores en todo el mundo). Como hemos dicho anteriormente, no se trata de los almuerzos gratis, salas de descanso o bares abiertos, sino que debemos pensar en todos los beneficios que le permiten a las personas desarrollar sus talentos y sus habilidades que finalmente le aportan a la organización, como la posibilidad de ascender o moverse dentro de los equipos según los intereses o proyectos. 

Por otro lado tenemos a Asana, una compañía que tiene claro que el trabajo debe hacerse en equipo y de manera colaborativa para que las cosas salgan bien. En esta visita entendimos la importancia de promover la relaciones y que las personas son el recurso más importante, pues todo lo que han logrado a nivel mundial es gracias a las capacidades del equipo, a la confianza que se les ha dado y a los beneficios que siempre estarán en pro de desarrollar nuevas capacidades.

Paypal no se queda atrás, también ha buscado la manera de gestionar su cultura para crear una comunidad. De todas las culturas que hemos conocido (de manera personal considero que es una de las mejores) es una de las pocas empresas que va más allá de solo “pedirles” a sus colaboradores que sean los mejores (como lo hacen muchas). Paypal decidió no quedarse en el discurso de querer “buenos profesionales” y por esto crearon alianzas con diferentes universidades para motivar a sus colaboradores a seguir su formación como personas y como profesionales y así asegurar que cuentan con un equipo competitivo y formado en diferentes áreas. 

Podría quedarme hablando de otras empresas como Nvidia, Zendesk, Airbnb, Salesforce, Virta Health o Lattice, pero quiero volver a lo esencial y recordar que las empresas han logrado todo su éxito gracias a las personas.

No es un secreto y no es el “descubrimiento del siglo” pero si es una verdad que se nos olvida, porque teníamos el chip de que las empresas las hacían los servicios, productos e incluso los clientes pero ¿quién crea esos productos o servicios? ¿quién contacta al cliente? ¿quiénes tienen las ideas innovadoras? ¿quiénes hacen que las cosas pasen?

Somos seres humanos y no “haceres” humanos: no somos máquinas, no estamos programados para trabajar 24/7. Somos personas con cualidades, habilidades y sentimientos y lo más importante, somos personas que queremos desarrollarnos, aportar y crecer de la mano de las compañías.

Los “haceres” humanos están mandados a recoger, no queremos personas en nuestras empresas que trabajen como “máquinas” o mejor dicho, como una “línea continua de obtener resultados y cumplir órdenes”, queremos personas que aporten porque la idea más disruptiva puede salir de cualquier cerebro de la organización.

Cuando entendemos la importancia de gestionar a las personas y el rol que juega la cultura en este proceso, las cifras nos empiezan a cuadrar. Según una investigación del Harvard Business Review (HBR) y la Universidad de Warwick, un ambiente de trabajo positivo y motivador impulsa a los empleados a dar lo mejor de sí, lo que se traduce en 31% de mayor productividad. Para lograr este ambiente no es necesario invertir en espacios físicos, sino en beneficios que vayan alineados a los principios y a la estrategia de la compañía, para que sus colaboradores puedan desarrollarse adecuadamente. 

Las grandes empresas lo han entendido y es por esto que se han convertido en referentes a nivel mundial, el éxito lo han obtenido gracias a las personas que están detrás pensando, trabajando y creando cosas nuevas.

Este viaje nos dejó muchos aprendizajes y lecciones que iremos compartiendo con ustedes, por ahora, los invitamos a reflexionar sobre sus entornos de trabajo y si realmente han creado una cultura en la que todos puedan crecer como personas y como profesionales. 

#CarameloEsCooltura