Un proceso de doble vía: Marca Empleadora

04/20/2018

Hace algunos años las compañías tomaban la decisión de contratar a alguien y estaban seguras que tendrían muchos candidatos a los que evaluarían para ver si aplicaban al nuevo rol. El candidato se preparaba para ser evaluado y claramente no habría muchas preguntas que éste pudiese haber hecho durante su proceso.

Hoy el tema ha cambiado bastante. El sueño de las personas ya no es trabajar en una gran compañía, el sueño es independientemente del tamaño de la empresa trabajar en un lugar donde puedan conectarse con un propósito.

Estamos hablando de un proceso de doble vía, la empresa sigue haciendo lo suyo pero además, debe preocuparse porque su propósito y las motivaciones del candidato coincidan.

El candidato puede hacer preguntas y asegurarse que sus motivaciones y fortalezas puedan brillar. No se trata de compañías que se preocupen más por consentir a las personas que cumplir los resultados.

Hay compañías que han tenido culturas excepcionales que hoy ya no existen. Se trata como todo de buscar un equilibrio, que las personas estén bien para que tengan un buen entorno que permita lograr la estrategia y más que recompensarlos económicamente y llenarlos de regalos, es construir un ambiente donde la gente pueda retarse y tomar decisiones importantes.

Marca Empleadora es hoy una estrategia que deben tener las compañías para asegurarse de enamorar y fidelizar el mejor talento. Tener clara la propuesta de valor del empleado pero sobretodo hacer un trabajo consistente de cultura. Para que lo que digamos al atraerlos coincida y sea coherente con lo que vivimos al interior.

En Caramelo Escaso tenemos la convicción que no iniciamos un proyecto de Marca Empleadora si antes la compañía no ha hecho un proceso de intervención de cultura de forma intencionada.