Una cultura contracorriente

09/22/2017

Desarrollar una Cultura Organizacional e intervenirla para crear una Cooltura, puede sentirse a veces como una migración contracorriente en la que los obstáculos van apareciendo a medida que avanzamos.

Esto se debe en primer lugar a nuestras propias creencias, sobre las cuales tenemos el control y a las creencias de los demás, sobre las cuales tenemos influencia pero no total control, por lo tanto pueden ser las más difíciles de superar. A continuación veremos las razones.

Pese a que la Cultura Organizacional no es un tema nuevo, aún cometemos varios errores a la hora de realizar una intervención real, quedándose en temas discursivos, en campañas de endomarketing o de comunicación realizadas sin un previo estudio social, ni una estrategia de apropiación, generando resultados nulos o incluso negativos y creando además una predisposición frente a la temática, tanto en la propia como en la ajena debido al voz a voz.

Sin embargo también hay pruebas de como una correcta intervención y desarrollo de la Cultura Organizacional marca una pauta que desafía cánones, una que podríamos determinar como la verdadera innovación, porque cuando vemos las empresas que han desafiado y cambiado realmente las reglas del juego son también aquellas que han apostado por un propósito en el que tienen un fuerte convencimiento.

De esta manera han demostrado que no es la empresa con mayor poder económico o con mayor participación en el mercado la que domina un sector o una industria, es aquella empresa que logra establecer una ventaja competitiva en sus empleados, aquella que logra motivarlos desde su propósito es la que se destaca y conquista los objetivos que se propone de manera ágil y constante. La empresa es la que desarrolla una fuerte Cultura Organizacional, la que tiene la materia prima del cambio, la que se puede reinventar con rapidez y adaptarse tanto a los cambios del mercado, como del consumidor, esa es precisamente la clase de ventajas que le otorga a las empresas el alinear su propósito superior, su estrategia y objetivos con una Cooltura propia, desarrollada a la medida y abierta a los cambios.

Entonces aunque sea difícil comprender o explicar porque la inversión que se realiza en el desarrollo de una cultura organizacional aún en tiempos de crisis es necesaria, recuerda que al final valdrá la pena: que ir contra la corriente es una tarea agotadora pero con grandes resultados.