Y hablando de Dorian, ¿Qué pasa cuando las empresas atravesamos por un fuerte Huracán?

09/10/2019

Y como dice el sabio refrán… “después de la tempestad viene la calma” y yo le adicionaría: las nuevas ideas, nuevas formas de ver las cosas, nuevas oportunidades de mejoramiento, una mirada distinta, nuevos retos, una salida “obligada” de la zona de confort.  

En este caso quiero hacer referencia a los huracanes, a esos momentos incómodos por los que pasamos las organizaciones y creemos que no hay salida, donde vemos las cosas grises, clima tenso, angustia, desesperación, en algunos casos incertidumbre, salida y entrada de personas, cambios en la operación, la estrategia, fusiones, entre otros.

Momentos que a veces nos quitan la energía o nos ponen a pensar de forma diferente, y es ahí donde está la magia de un huracán, en ver las oportunidades que traen estas situaciones, que al final nos fortalecen como personas, como equipos de trabajo, como compañías, nos llevan a ser innovadores y creativos porque como funcionaban algunas cosas ya no van a funcionar más. 

Así mismo, llevando esta analogía a los equipos de trabajo, suele pasar cuando tenemos conversaciones difíciles, esas conversaciones que muchas veces no queremos tener porque pueden desembocar en un terrible huracán; pero en la gran mayoría de los casos, cuando se tienen estas conversaciones difíciles o incómodas, es cuando se generan decisiones, cambios, oportunidades que definen en muchos casos un norte que no se consideraba, porque la mente nos juega una mala pasada, nos hace suponer cosas que finalmente no son la realidad real. 

Quiero exponer un caso que nos tocó vivir en una empresa: en un comité directivo, un gerente que llevaba varios años en la compañía, estaba atravesando un momento difícil, no estaba motivado, sentía que ya había cumplido su ciclo, estaba debatido y no se estaba sintiendo tranquilo hablando con su jefe, el líder de la compañía, porque tenía miedo, incertidumbre, pereza de tener “esa conversación” que quizá para él no iba a tener un buen final ¿por qué?, porque así se lo imaginaba.

Durante uno de nuestros procesos tuvimos la oportunidad de facilitar esta conversación que resultó muy positiva, pues el gerente cambió su actitud ante las palabras de su líder y empezó a ser una persona más empoderada de su rol, con mejor ánimo y con ganas de seguir aportando, pues entendió que su propósito trascendía una conversación valiente, que aunque fue fuerte y se pusieron sobre la mesa temas álgidos que nunca se habían tocado, ellos mismos se dieron cuenta que habían “tocado tierra”. 

“Los ciclones tropicales por lo general se debilitan cuando tocan tierra, porque ya no se pueden “alimentar” de la energía proveniente de los océanos templados. Sin embargo, a menudo avanzan bastante tierra adentro causando mucho daño por la lluvia y el viento antes de desaparecer por completo”. 

Y les dejo esta reflexión: ¿será que estamos dejando que estos huracanes avancen al no tomar decisiones  o al no tener las conversaciones difíciles, en vez de enfrentarlo para que puedan desaparecer por completo?